miércoles, 31 de octubre de 2018

JEALOUSY








Adoro el rojo terciopelo… la intensidad de su tono envolviendo tu delicado cuerpo, haciendo juego con tus ojos, tu pelo… adaptándose a tus formas, ciñéndose a tus curvas. Esas curvas que hacen que pierda la cabeza y me transforme en una bestia hambrienta de posesión.

Verte así… inerte, tumbada sobre la cama, resaltando tu expresión sobre el color. Dormida para mí, con el rostro principesco, como esperando un beso de amor. Recorro con la mirada cada parte de tus modos, deteniéndome en cada uno de ellos y traer a mi mente momentos vividos, la pasión desbordada en cada entrega.

Me revuelvo en el sillón, pensamientos contradictorios me llevan a caer en la cuenta de mi nueva situación… sentimientos encontrados, emociones que me vapulean la mente. Me vuelvo a centrar en tu figura inmóvil.

El cuadro de tus hombros, la perfección para enmarcar el escote donde tantas veces vertí mi hombría y sellé tu piel con mi nombre. Deslizo la vista hasta tus caderas y siento esa pulsión incontrolable al pensar es tus movimientos llamando a los míos, con la seductora redondez engarzada a mis manos mientras mi cuerpo se estrellaba una y otra vez.

Tapo mis ojos con mis manos y es entonces cuando veo el rojo también en ellas. Me apresuro para correr a tu lado y comprobar tu estado, el helor que emana tu cuerpo, tu inexistente respiración, la rigidez de tus brazos… la desesperación me alcanza porque empiezo a recordar…

- Mía y de nadie más. - Grité antes de seccionar tu cuello y verte caer como un juguete roto. Inmaculada pertenencia en cada desgarro que llevé a cabo, amputé tu vida para que pertenecieras a la mía.

Después todo se tornó rojo terciopelo envolviendo tu delicado cuerpo.

                                                                          ©Auroratris         





                                                                                                                               

jueves, 25 de octubre de 2018

Marcar-Te









Cae tu cabeza sobre mi pecho como el ocaso en el horizonte, el sol le confiere secretos al mar de montañas y tú hilvanas promesas a dos voces en las cúspides donde descansas. Echaba de menos volver al hogar de tu cuerpo, escuchar tus manos, la conversación de tu piel con mis labios. Echaba de menos el sonido de la cafetera al terminar la tarde. Tomar ese café que todos rehúsan y que nosotros saboreamos entre algo más que juegos.

Sientes celos del borde de esa taza que ha robado besos de carmín… vuelvo a repasar mis labios para depositar un beso en el centro de tu vientre, me gusta ver cómo tiemblas al dibujar pétalos con la punta de mi lengua y robarte esa melodía que tan bien entonas. Visualizo la corriente eléctrica que te recorre, congelo esa imagen en mi mente.

No detienes el juego y yo continúo con mi ritual de marcas burdeos ... tus ojos entregados a la oscuridad, tu voz ahogada pregunta por el siguiente paso… “dónde y por qué”... sin embargo, respondo con mi atrevimiento.


  • ·         ¿Dónde?
  • ·         Cerca… muy cerca, donde pulsas mi nombre…
  • ·         ¿Por qué?
  • ·         Porque lo deseas y es lo que quiero.



©Auroratris









viernes, 19 de octubre de 2018

TeatraL









Pliega los miembros,
y el teatro de las manos
en el hogar de su regazo,
 Como si fuese la infancia en las tardes de invierno.

Le muestra a las pestañas la nueva dirección...
Abajo...
Más abajo...
Por Donde se diluye el río de los recuerdos.

Atrevida la comisura sonríe
ante el final de la función,
 y entre sombras queda
la única actriz de la obra,
esperando
la caída del telón.


©Auroratris





viernes, 12 de octubre de 2018

MUTACIÓN









Embriagada por su efluvio de no vida, 
recorro enhebrando el tálamo dormido de su ciudadela.

La entretela de su materia se mantiene rígida 
bajo el paso invertebrado de mi celo.

Apuesto todos mis inviernos 
para adentrarme en su víscera...

Aleteo que no percibe ojo humano... 
Mutan mis alas con sus pestañas 
y al soñarla la muerte,
 es a mí a quien se lleva...

Resucitar-me en ella.


© Auroratris







domingo, 7 de octubre de 2018

ClanDestino













Rasgó el Silencio por deseo ImPerativo,
viajó Ufano al desprenderse de mis Labios,
encadenándose al cadalso de tu Piel.
Profundo y Lento…

Arábigo Beso.

Enredado,
cual medida de Sierpe,
ascendió hasta tu húmedo Cielo,
anidando la Concesión en la perfecta Alquimia.

Quedóse tallado como un Laurel Corintio,
Ornamenta clandestina,
Aleación indeleble…
que Meces al caminar.


©Auroratris










sábado, 6 de octubre de 2018

{La gata vio al asesino} por Nino Ortea






Foto propia



Raymond Tournier nació el dia de su decimocuarto cumpleaños. 

Hasta el 2 de julio de 1910, él había sido "Ray": un niño consentido y enclenque, que creció con la tranquilidad que da el saberse ignorado por todos. En su caso, incluso los matones del colegio lo excluían como víctima de sus abusos, pese a lo tentador que les resultaba su fragilidad física, dado el miedo de esos bravucones a los puños firmes de los dos hermanos mayores de Ray.

...



Y hasta aquí puedo leer, como decía una gran y conocida presentadora de un concurso de mi época. Con esta entrada el lector queda más que intrigado haciéndose muchas preguntas. Yo misma devoré la novela en un breve espacio de tiempo, la trama, la lectura sencilla que no simple, los personajes llenos de un carisma que pareciera estar narrando ellos mismos sus vidas... Todo ello da lugar para disfrutar de esta aventura que nuestro querido compañero y amigo Nino Ortea nos ofrece en su novela "La gata vio al asesino

Y a este lujo no podía faltar la pluma de nuestra querida Athenea, haciendo una exquisita presentación donde la imagino amenizando con su voz y acariciando sutilmente el oído del oyente. Desde su lado dulce nos presenta a Chloé, una felina que roba corazones y salva vidas.





Foto propia