jueves, 7 de abril de 2016

RÉQUIEM





Todavía está fresco el timbre de tu voz pintando las paredes de esta casa mientras tu sonrisa aniñada junto con tu cuerpo enjuto se encuentran enclaustrados en este frío féretro, y yo te miro desde mi esquina de silencio.


Cuento los surcos de tu rostro imaginando los momentos que has vivido. El nacer de tu primera arruga sin pensar que tras ella vendría el declive de tu cuerpo,  este que esta noche yace frío ante mis ojos. Inerte postura que provoca desazón a mi alma...
Intento entrar en tu cristalino azul ahora apagado y cerrado, tocar tus pequeñas manos enjauladas la una en la otra... Se estremece mi pena porque no eres tú.


Miro a mi alrededor y no te siento en esta casa, en este cuarto donde te encuentras sin estar. Derramo esta soledad que dejas sobre el vacío de mis manos tras cruzar por última vez el portal que me acercaba a ti... y ahora te lleva lejos.


Adiós... sin mirar atrás siento el abrazo de tu alma en la despedida.
Adiós Piedad, adiós.


P.D. Perdonad que los comentarios estén desactivados, igualmente os doy las gracias de todo corazón por vuestro paso. Sólo quería despedirme una vez más de esta noble mujer de la única manera que sé. Latiendo entre letras.
Gracias.